¿Por qué Miguel Caballero Leiva no puede ser diputado?

Nunca he ocultado el cariño que le tengo a Miguel Caballero Leiva. ¿Y por qué debería avergonzarme de mi amistad con él?

Por esa razón, me han chocado los ataques que LA DIVA sufrió cuando anunció su candidatura a diputado del Congreso Nacional.

Los estúpidos ataques descalificativos de siempre (comenzando con “maricón”, y luego “payaso”, “incapaz”, “vendido”, “arrastrado”…), me provocaron asco.

Aunque no debería extrañarme, pues así es que operan los idiotas en las redes sociales. Atacan, denigran, insultan y chismorrean, aunque la vida de ellos mismos no tengo mucha relevancia o sus aportaciones al desarrollo del país sean nulas.

¿Quién los convierte en los jueces para decidir quién puede aspirar a un cargo público y quién no?

El hecho que Miguel sea homosexual no es importante. Esa es su vida privada.

¿Es homosexual? ¡Muy bien! Es su decisión.

Lo que vale es que Miguel no es un ignorante. Para aquellos que no lo saben, vivió doce años en Brasil, país en el que se graduó de Ingeniería Química, una carrera que, al parecer, no requiere, según los parámetros de los idiotas de las redes, de inteligencia.

Así que intelectualmente está preparado para ser congresista. ¿O no?

Antes de eso, ya había sacado su licenciatura en Artes. ¿Cómo? ¿También es artista? ¡Pues así parece!

Hay otro punto a su favor: la valentía. Para un gay, vivir en Honduras es como estar en el infierno, pues sufre, desde que se sabe su inclinación sexual, de discriminación, burlas y rechazo, incluyendo el de su familia.

Pero Miguel se enfrentó con valor a la situación y con el tiempo se convirtió en la figura más reconocida de la enorme comunidad lésbico-gay del país.

A pesar de ciertos avances en la tolerancia, los homosexuales, las lesbianas y los transexuales son perseguidos y asesinados. Por eso es importante que tengan una voz que hable por ellos en el Congreso Nacional.

LA DIVA ha experimentado en carne propia mucha adversidad y a punta de trabajo, creatividad y espíritu de aventura se ha impuesto a un medio hostil.

Sin embargo, decidió desistir de sus aspiraciones políticas a las que, como todo hondureño, tiene derecho, por las presiones -y ataques de un sector oscurantista y religiosamente torpe de pastores evangélicos, de esos que fingen la voz cuando predican y que, en nombre del diezmo, extorsionan a sus feligreses.

Es una lástima que así sea, ya que estamos ante un nuevo triunfo de la hipocresía y la doble moral…