POR: Homer Faraj.
Si Neymar llegara a realizar una movida al Real Madrid no tendría que extrañar a sus fanáticos y detractores. El factor ‘sorpresa’ cuando hablamos de transferencias desapareció en este deporte.
El mundo del fútbol actual tiene un jefe y se llama ‘don dinero’ el que dicta las pautas, genera un desequilibrio sin precedentes y convierte a los futbolistas en mercancía. Ser deportistas ya cae a segundo plano.
Inevitablemente, todos buscamos brindarle una mejor vida a nuestras familias pero existe una línea muy fina entre la avaricia y proteger a los nuestros económicamente hablando.
En el caso del delantero brasilero, sería amor al dinero y el deseo de jugar en el Madrid, sobre entendiendo que irse del Barcelona directo a la capital española representaba un escándalo desproporcional (que le pregunten a Luis Figo).
Me rehuso a adaptarme al problema, nunca voy a celebrar algo que considero dañino para la integridad de la redonda y todas las emociones que nos regala.
El amor a la camiseta en peligro de extinción. Cuando se retiren Daniele de Rossi y otros guerreros, podremos declararlo como extinto.
¿En qué momento se degeneró tanto el fútbol?
















