La mayoría de las canchas de Honduras son una m… Comenzando por esos potreros donde obligan a jugar a las ligas menores.
¡Bárbaros! ¡Ineptos!
A nadie parece interesarle, comenzando por la Penafuth, Liga Nacional y dueños de clubes!
En lo que va de este año, nos ha bastado un mes y un par de lluvias para darnos cuenta las condiciones en que están nuestras canchas.
El potrero del estadio de Tocoa, es la prueba, pues no merece que se llame “cancha” y mucho menos estadio.
Pero yo me pregunto: ¿Dónde están esos futbolistas que salieron de estos mismos terrenos y que llegaron al Congreso para “cambiar las cosas?”
Varios de ellos consiguieron el voto bajo la consigna de que “desde el Congreso ayudaremos a mejorar las condiciones para practicar el fútbol en Honduras”.
Pero en lugar de que las cosas mejoraran, sigue el desastre.
¿Qué hicieron todos estos años Wilmer Velásquez y Alberto Chedrani (ambos del partido de gobierno); Edwin Pavón (que fue vicepresidente del Congreso); Jaime Villegas y Cristian Santamaría?
Pero no es porque lo queramos inventar, es que los hechos hablan por sí mismos, y como no hicieron nada por el fútbol, pues no pueden jactarse de hacer algo.
¿O es que sus grandes y nuevas propuestas solo eran regalar tacos (malos) a los cipotes que juegan en los tierreros que tenemos como canchas y posar para las fotos?
¡Sean serios, TODOS se merecen tarjeta roja!
Ahora inicia un nuevo Congreso, y tenemos esperanzas en Gilberto Yearwood y Osman Chávez, dos hombres honestos y que han demostrado en sus trayectorias que son diferentes.
¡Esperemos que los nuevos diputados-futbolistas sí metan un golazo!
















