«Ojalá el avión de Chapecoense fuese del Benfica»

Hay un dicho que dice «Existen dos cosas infinitas, el universo y las estupidez humana». Muchas veces, las personas hacemos cosas y parece que esa frase tuviera tanta verdad y sentido.

En reiterada ocasiones, en Honduras, medios de comunicación, personalidades ligadas al fútbol nacional, y diversos aficionados hemos pedido que las barras de los equipos denominados «grandes» dejen de entrar al estadio, que la violencia no trae cosas buenas y hablamos de que todo es por falta de educación.

El martes 11 de abril, se suspendió el partido entre el Borussia Dortmund ante Mónaco en la Champions League, por un atentado contra el bus de los alemanes. Aquí no es culpa de los aficionados, pues fue una acción de grupos terroristas.

El jueves 13 en Europa League, los aficionados del Besiktas (Turquía) intentaron agredir a los jugadores del Lyon (Francia) con bengalas por lo que los aficionados del club francés tuvieron que buscar refugió dentro del campo, mientras la policía local detenía a los implicados y calmaba el asunto.

Ahora, el caso de mayor estupidez humana, se dio en Portugal, donde en un partido de Balonmano, en donde jugaban Benfica y Porto, una rivalidad tan vieja como el deporte mismo, durante varios minutos se escuchó en el recinto a los Dragones de Porto gritar  «Ojalá el avión de Chapecoense fuese del Benfica», recordemos que en ese avión murieron 19 futbolista del equipo brasileño, ademas del piloto, copiloto, directivos y periodistas.

Quisiera no creer que en muchas ocasiones el deporte, el cual debería de servir de relajamiento, amistades, como una forma de diversión,  más bien trae violencia o como dice Residente del Grupo Calle 13, simplemente hay gente bruta y astuta.