¡Señor Martínez, qué pedazo de potra!

Imagen: (Captura de YouTube).

En términos generales el empate de este martes ante Panamá se puede tomar de diferentes maneras; por un lado es positivo porque se mantiene la ilusión de ir a un nuevo Mundial, pero por otro el entorno es bastante negativo, ya que se siguen perdiendo puntos y el equipo no muestra avances futbolísticos.

Bueno, hay mucho que analizar, pero más allá de eso hay ciertos temas que requieren mención honorífica, tal y como es el caso del popular «Cañonero del Aguán«, quien definitivamente nos demostró que tiene hambre de gloria.

Hablamos nada más y nada menos que del delantero Rony Martínez de la Real Sociedad de Tocoa, un futbolista que no se ha quejado de los entrenamientos ni nada por el estilo, se ha dedicado a trabajar esperando una oportunidad, misma que llegó este martes ante los canaleros.

El catracho sorprendió a propios y extraños con su presencia en el equipo titular de la Selección Nacional, esto por la relevancia que tenía el juego, pero a pesar de eso no defraudó.

https://youtu.be/SO6wfqfm9uc

Seamos sinceros, antes del partido muchos pensamos que sería una de esas «pruebas» de Jorge Luis Pinto que no terminan de cuajar, sin embargo el hondureño no se anduvo con papadas y tomó al toro por los cuernos.

Disculpen la palabra, pero… ¡Qué pij*potra la de Rony Martínez!

Al delantero de la Real Sociedad no le temblaron las piernas, se paró con decisión y luchó cada pelota como si fuera la última, haciéndonos recordar aquellos gloriosos años de la famosa «Garra Catracha», misma que muchos creen que se ha perdido de nuestro fútbol.

Martínez anduvo preciso, no se le azorró a nadie y participó en los dos goles que marcó la Selección Nacional; lo único que le faltó fue decir presente en el marcador, algo que posiblemente pudo haber hecho si no lo sacaban de cambio, aunque la verdad ya andaba quemado por el ímpetu mostrado en cada minuto del encuentro.

En fin, nadie puede negar que junto a Donis Escober fue lo mejor que mostró la Bicolor, así que no nos queda de otra más que aplaudir: ¡Grande Rony Martínez! ¡Gracias por esa entrega!